Adolescencia y juventud

Atención psicológica para adolescentes y jovenes. Un espacio profesional para abordar dificultades emocionales y psicológicas.

La adolescencia es una etapa de cambios

Durante la adolescencia pueden aparecer dificultades emocionales que afectan a la relación con uno mismo, la familia, los amigos y el entorno académico.

No siempre es fácil para un adolescente explicar qué le ocurre.

Por eso es importante ofrecer un espacio en el que pueda sentirse escuchad@ y comprendid@, manteniendo al mismo tiempo los límites y condiciones necesarios para realizar una intervención psicológica adecuada.

Podemos trabajar dificultades relacionadas con

  • ansiedad;
  • estado de ánimo;
  • autoestima;
  • relaciones sociales;
  • dificultades familiares;
  • cambios vitales;
  • duelo y pérdidas;
  • conducta alimentaria;
  • estrés académico;
  • dificultades de adaptación.

El papel de la familia

Cuando trabajamos con menores y adolescentes, la familia puede formar parte del proceso terapéutico cuando resulta clínicamente adecuado.

El objetivo es ayudar al adolescente y proporcionar a su entorno herramientas que faciliten el proceso.

TCA

Atención psicológica especializada en Trastornos de la Conducta Alimentaria.

Trastornos de la conducta alimentaria

Los problemas relacionados con la alimentación pueden tener un impacto importante en la vida cotidiana, las relaciones, la salud y la forma en que una persona se relaciona consigo misma.

Los TCA requieren una valoración y un tratamiento psicológico adecuados y, cuando corresponde, un abordaje coordinado con otros profesionales sanitarios.

En terapia podemos trabajar aspectos relacionados con

  • relación con la alimentación;
  • imagen corporal;
  • pensamientos relacionados con el peso y el cuerpo;
  • conductas de control;
  • emociones;
  • autoestima;
  • evitación;
  • relaciones interpersonales;
  • prevención de recaídas.

El tratamiento se adapta a las necesidades de cada persona y se coordina con otros profesionales cuando resulta necesario.

Embarazo, parto y postparto

Acompañamiento psicológico durante una etapa de grandes cambios

El embarazo, el parto y el posparto pueden ser etapas de mucha ilusión, pero también pueden venir acompañados de miedo, incertidumbre, cambios emocionales y situaciones que no siempre son fáciles de expresar.

Convertirse en madre implica importantes cambios físicos, psicológicos, familiares y sociales. A veces la experiencia real es diferente de lo que habíamos imaginado y puede resultar difícil adaptarse a todos estos cambios.

Pedir ayuda psicológica no significa que estés haciendo algo mal.

Significa reconocer que estás atravesando una etapa importante y que también necesitas un espacio para cuidarte.

¿Qué podemos trabajar?

Podemos trabajar diferentes dificultades relacionadas con esta etapa, como:

  • acompañamiento en procesos de reproducción asistida (FIV, donación…)
  • ansiedad y preocupaciones durante el embarazo;
  • miedo al parto;
  • dificultades para adaptarse a los cambios de la maternidad;
  • malestar emocional durante el posparto;
  • sentimientos de culpa o exigencia;
  • cambios en la autoestima y la imagen corporal;
  • dificultades en la relación de pareja;
  • experiencias de parto difíciles;
  • pérdidas gestacionales y duelo perinatal.

¿Cuándo puede ser recomendable pedir ayuda?

Puede ser útil consultar con un profesional cuando sientes que el malestar emocional está interfiriendo en tu día a día, cuando tienes preocupaciones constantes, te cuesta adaptarte a los cambios o sientes que necesitas un espacio para poder hablar de lo que estás viviendo.

No es necesario esperar a encontrarte al límite para pedir ayuda.

La terapia puede ofrecerte un espacio seguro y profesional para comprender lo que está ocurriendo y desarrollar recursos para afrontar esta etapa.

Pareja y Ruptura

Terapia de pareja y acompañamiento psicológico ante conflictos y rupturas.

Cuando la relación deja de funcionar como antes

Las dificultades de pareja pueden aparecer por muchos motivos.

Problemas de comunicación, conflictos repetidos, cambios vitales, diferencias importantes, infidelidades, dificultades en la convivencia, desgaste emocional o decisiones sobre continuar o terminar la relación.

La terapia puede proporcionar un espacio estructurado para comprender qué está sucediendo.

Cuando la decisión es separarse

No todas las relaciones pueden ni tienen que mantenerse.

En ocasiones el trabajo psicológico consiste en ayudar a afrontar una ruptura, procesar la pérdida y adaptarse a una nueva etapa.

¿Qué podemos trabajar?

  • comunicación;
  • conflictos recurrentes;
  • patrones de interacción;
  • necesidades y límites;
  • toma de decisiones;
  • adaptación a cambios familiares;
  • procesos de ruptura;
  • duelo por separación.

Enfermedad crónica, rara y salud

Apoyo psicológico para afrontar el impacto emocional de una enfermedad crónica, diagnóstico médico o cambios en la vida asociados a la salud.

Cuando la enfermedad también afecta a tu vida emocional

Recibir un diagnóstico o convivir con una enfermedad crónica puede afectar mucho más que a la salud física.

Puede cambiar tu rutina, tu relación con tu cuerpo, tu trabajo, tus relaciones, tus proyectos y la imagen que tienes de tu futuro.

Es normal que aparezcan miedo, tristeza, enfado, incertidumbre o sensación de pérdida.

La adaptación no significa resignarse

Adaptarse a una enfermedad no significa aceptar que todo tiene que quedarse como está.

Significa encontrar nuevas formas de relacionarte con una realidad que puede haber cambiado y decidir qué aspectos de tu vida quieres seguir construyendo.

Mi experiencia en este ámbito

A lo largo de mi trayectoria profesional he trabajado en el acompañamiento psicológico de personas con enfermedades crónicas, digestivas, neurológicas y raras, colaborando con unidades, asociaciones y profesionales sanitarios.

Esta experiencia me ha permitido conocer de cerca algunos de los retos psicológicos que pueden aparecer alrededor de la enfermedad y del proceso de adaptación.

Podemos trabajar aspectos como

  • adaptación al diagnóstico;
  • miedo e incertidumbre;
  • cambios en la identidad;
  • impacto emocional de los síntomas;
  • relación con el cuerpo;
  • cambios en las relaciones;
  • dificultades para mantener actividades importantes;
  • sensación de pérdida de control;
  • afrontamiento de tratamientos y procedimientos médicos;
  • impacto psicológico de vivir con una enfermedad a largo plazo.

El tratamiento se adapta siempre a tu situación concreta y no sustituye el seguimiento médico que necesites.

Duelo y Pérdidas

Acompañamiento psicológico en procesos de duelo y pérdidas: fallecimiento, ruptura, duelo perinatal y otras pérdidas significativas.

Una pérdida puede cambiar muchas cosas

El duelo no aparece únicamente después del fallecimiento de una persona.

También podemos experimentar procesos de duelo después de una ruptura, un cambio vital importante, un diagnóstico médico, una pérdida de capacidades, un proyecto que no ha podido realizarse o cualquier otra experiencia que suponga perder algo significativo.

Cada persona vive el duelo de una manera diferente.

No existe una única forma correcta de hacer un duelo

Puedes sentir tristeza, enfado, culpa, miedo, alivio, confusión o incluso momentos en los que aparentemente te encuentras bien.

Las emociones pueden aparecer de forma inesperada y no necesariamente siguen un orden.

La terapia puede ayudarte a comprender el proceso que estás atravesando y a encontrar una manera de integrar la pérdida en tu historia sin que esta tenga que desaparecer para poder continuar.

Trabajo con diferentes procesos de pérdida

Entre ellos:

  • duelo por fallecimiento;
  • ruptura de pareja;
  • duelo perinatal;
  • pérdidas relacionadas con enfermedad;
  • pérdidas vitales significativas;
  • procesos de adaptación después de cambios importantes.

Ansiedad y Estrés

Comprende qué está ocurriendo y aprende estrategias para afrontarlo.

Cuando la preocupación empieza a ocupar demasiado espacio

La ansiedad puede aparecer de muchas formas.

Preocupación constante, sensación de estar en alerta, dificultad para descansar, pensamientos repetitivos, irritabilidad, problemas de concentración o sensación de no poder desconectar.

A veces incluso cuando aparentemente todo está bien, el cuerpo y la mente siguen funcionando como si hubiera una amenaza y comienzas a sentir mareo, presión en el pecho, dolores y punzadas, temblores, dolor de cabeza, etc.

¿Cuándo puede ser útil pedir ayuda?

Puede ser recomendable consultar con un profesional cuando la ansiedad:

  • interfiere en tu trabajo o estudios;
  • afecta a tus relaciones;
  • dificulta el descanso;
  • limita actividades que antes realizabas;
  • dejas de hacer lo que te gusta o lo que te apetece;
  • ocupa gran parte de tu tiempo;
  • o hace que sientas que ya no puedes manejar la situación por tu cuenta.

¿Qué trabajaremos?

El tratamiento dependerá de tu situación.

Podremos trabajar sobre los procesos que están manteniendo la ansiedad, la relación con los pensamientos, las conductas de evitación, la regulación emocional y las estrategias que te permitan afrontar las situaciones difíciles de una forma diferente.