Acompañamiento psicológico durante una etapa de grandes cambios
El embarazo, el parto y el posparto pueden ser etapas de mucha ilusión, pero también pueden venir acompañados de miedo, incertidumbre, cambios emocionales y situaciones que no siempre son fáciles de expresar.
Convertirse en madre implica importantes cambios físicos, psicológicos, familiares y sociales. A veces la experiencia real es diferente de lo que habíamos imaginado y puede resultar difícil adaptarse a todos estos cambios.
Pedir ayuda psicológica no significa que estés haciendo algo mal.
Significa reconocer que estás atravesando una etapa importante y que también necesitas un espacio para cuidarte.
¿Qué podemos trabajar?
Podemos trabajar diferentes dificultades relacionadas con esta etapa, como:
- acompañamiento en procesos de reproducción asistida (FIV, donación…)
- ansiedad y preocupaciones durante el embarazo;
- miedo al parto;
- dificultades para adaptarse a los cambios de la maternidad;
- malestar emocional durante el posparto;
- sentimientos de culpa o exigencia;
- cambios en la autoestima y la imagen corporal;
- dificultades en la relación de pareja;
- experiencias de parto difíciles;
- pérdidas gestacionales y duelo perinatal.
¿Cuándo puede ser recomendable pedir ayuda?
Puede ser útil consultar con un profesional cuando sientes que el malestar emocional está interfiriendo en tu día a día, cuando tienes preocupaciones constantes, te cuesta adaptarte a los cambios o sientes que necesitas un espacio para poder hablar de lo que estás viviendo.
No es necesario esperar a encontrarte al límite para pedir ayuda.
La terapia puede ofrecerte un espacio seguro y profesional para comprender lo que está ocurriendo y desarrollar recursos para afrontar esta etapa.
