Atención psicológica para adolescentes y jovenes. Un espacio profesional para abordar dificultades emocionales y psicológicas.
La adolescencia es una etapa de cambios
Durante la adolescencia pueden aparecer dificultades emocionales que afectan a la relación con uno mismo, la familia, los amigos y el entorno académico.
No siempre es fácil para un adolescente explicar qué le ocurre.
Por eso es importante ofrecer un espacio en el que pueda sentirse escuchad@ y comprendid@, manteniendo al mismo tiempo los límites y condiciones necesarios para realizar una intervención psicológica adecuada.
Podemos trabajar dificultades relacionadas con
- ansiedad;
- estado de ánimo;
- autoestima;
- relaciones sociales;
- dificultades familiares;
- cambios vitales;
- duelo y pérdidas;
- conducta alimentaria;
- estrés académico;
- dificultades de adaptación.
El papel de la familia
Cuando trabajamos con menores y adolescentes, la familia puede formar parte del proceso terapéutico cuando resulta clínicamente adecuado.
El objetivo es ayudar al adolescente y proporcionar a su entorno herramientas que faciliten el proceso.
